Cuando llueva

Te echaré de menos cuando llueva. Romperé tus fotos, pero no todas; en algunas no eres culpable. Me olvidaré de ti con el sol del mediodia, pero alguna lágrima saldrá a buscarte por las noches. Puede que no vuelva.

Visitaré algunos parques donde solías decirme que todo era cuestión de suerte, y volveré a casa por las calles en que decías ‘para siempre’… evitaré todas esas plazas donde algunas parejas se besan y se abrazan. A veces.

Dormiré solo en verano y dormiré solo en invierno, y el otoño lo pasaré entre la misma gente nueva que no siempre creo conocer, y la primavera, soñando con mariposas que revientan sus crisálidas con una bonita melodía.

Mis años pasarán como vueltas en la Ruleta, y mi cabeza se mareará como si como si estuviera en una verdadera Ruleta, a la que nadie recuerda quién le dio el primer empujon; incluso puede que deje de girar alguna noche, o se acelere con el alba…

Y te seguiré echando de menos cuando llueva.

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