¿Qué es la magia?

¿Qué ha sido de todo aquello? De aquellas películas de los años 40, ¿dónde han ido a parar?

¿Quedan ojos repletos de miradas, miradas llenas de algo más allá de la mirada? Quedan sueños en la despensa, en tarros de cristal, aún hay alguna lata de ilusiones con fecha caducada. Sé que cometo errores, pero no suelo cometerlos dos veces, sé que cometes errores, pero no estaré dos veces para verlo.

He visto galaxias tan bonitas como sonrisas más allá del cinturón de Orion, he vivido revueltas en Marte contra las pobladoras de Venus, he sentido en mi rostro el frescor de la escarcha de las noches sin dueño y el calor de las nubes con tormentas de otoño. ¿Y qué queda de todo esto ahora, más que recuerdos y lágrimas en la lluvia? Promesas que valen lo que vale una mirada perdida contra la pared.

Miradas que no miran, que no se atreven a ver. Las chicas bonitas saben que son bonitas, los chicos guapos creen que mandan en la calle, pero los buenos de verdad no tienen ni idea de lo que realmente significa nada, solo respiran, y viven, y suspiran, y pasan noches en vela con viejas películas de viejas historias que se repiten como si fueran nuevas, y se preguntan, yo creo que se preguntan: ¿por qué rebotan las miradas? ¿por qué se caen al suelo?

¿Qué es la magia?

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